Para qué sirve esta asignatura

Esta asignatura se enmarca en el I Curso de Máster en Ciencias Religiosas con el objetivo de conseguir en el alumno un conocimiento sobre la Antropología de la Educación, y de manera especial de la Antropología Cristiana de la Educación...

...repasando las grandes corrientes educativas de la Historia, el Nuevo Testamento desde su enfoque pedagógico y educativo, los documentos conciliares que nos hablan del tema y las tendencias vanguardistas en educación en los albores del siglo XXI;

...relacionando la Antropología de la Educación Cristiana con el resto de antropologías estudiadas en los cursos precedentes (Biológica, Bíblica, Filosófica, etc.);

...conociendo la base fisiológica del pensamiento y las principales escuelas psicológicas, centrando el estudio en el análisis del hecho cognitivo realizado por los principales autores;

...valorando los descubrimientos del antropólogo en un contenido canario (los guanches);

...analizando la educación desde los puntos de vista axiológico y teleológico y las teorías de la comunicación como condición para la transmisión del conocimiento;

...comprendiendo, en fin, que las claves educativas vienen determinadas por la concepción de hombre que tenga el educador.

martes, 15 de febrero de 2011

El alumno, ¿es una estadística o una persona?


El drama profundo de España no resulta fácil diagnosticarlo, quizá una de las consecuencias sea los contínuos experimentos pedagógicos y educativos. Lo díficil radica en dar con la raíz del problema. Y quizás una de esas raíces sea la deformación antropológica, que con sencillas palabras es lo que desnaturaliza al hombre de su ser natural y de su entorno.

Dos noticias de hoy titulan: Proponen crear un 'historia clínica' de los alumnos contra el fracaso (Cataluña) y Unos 200.000 alumnos andaluces harán un test para detectar superdotados (Andalucía).

La primera noticia destaca que "en el Informe sobre el riesgo de fracaso escolar en Cataluña, el Consejo de Trabajo Económico y Social de Cataluña (Ctesc) defiende la creación de una herramienta concreta, como una 'historia clínica compartida' con las calificaciones de los alumnos de toda su trayectoria. Ha propuesto a la Consejería de Enseñanza de la Generalidad la creación de una 'historia clínica', similar a la sanitaria, de los alumnos a lo largo de sus estudios para facilitar la detección del fracaso escolar".

La segunda noticia detalla que "cerca de 200.000 alumnos andaluces de 6 y 12 años se someterán el próximo mes de septiembre a una prueba específica y estandarizada por la Organización Mundial de la Salud (test de 'Screening') que detecta posibles casos de altas capacidades intelectuales. Con dicha prueba, la Consejería de Educación pretende detectar precozmente a los estudiantes con sobredotación para ofrecerle planes educativos con los que pueda desarrollar plenamente su potencial".

Que la tecnología y la investigación deben ser puestas al servicio del hombre nadie lo duda, pero como medios. ¿Puede un alumno brillante, en un momento dado de su vida, fracasar en el estudio? Indudablemente, si a lo largo de su trayectoria, padece una enfermedad, fallece alguno de sus padres, sufre conflictos familiares, un traslado de ciudad, por poner un ejemplo, a ciertas edades son detonantes de esporádicos fracasos escolares.

Entonces, ¿podrían ser suficientes y válidas las estimaciones tanto de los padres como del profesorado y del centro escolar, ya sea para detectar o avisar de un fracaso escolar, ya sea para detectar niños superdotados?

¿Son necesarias pues estas estrambóticas medidas? El trasfondo apunta a esa deformación antropológica, al control desmedido de las personas (ciudadanos) y a la desconfianza en la capacitación de los profesionales, en este caso del ámbito educativo.

¿Cabe pensar que existe una desmedida instrumentalización de la persona (alumno) en nuestra sociedad?

(Artículo publicado en la web HazteOir.org)